El presidente Gustavo Petro busca aclarar y resolver la crisis diplomática con La Casa Blanca y lo hace por medio de una carta, fechada el 23 de junio. En la misiva el mandatario Gustavo Petro dijo que nunca mencionó a un funcionario para querer dar un golpe de Estado sino que solo se hizo una reflexión sobre un hecho que tiene pensado al país.
“Se dio un intercambio de opiniones entre el despacho de la Secretaría de Estado y esta presidencia que alcanzó una notoriedad pública que merece una reflexión franca”, puntualizó el mandatario haciendo referencia al atentado sufrido por el senador Miguel Uribe Turbay.
Y más adelante dice: “Como representantes electos de nuestros pueblos compartimos la responsabilidad de cuidar las palabras y los gestos, particularmente en tiempos de agitación y desinformación”, explicó Gustavo Petro.
Y recalca en la misiva que nunca ha querido decir que el secretario de Estado o cualquier funcionario de la administración Trump estuvo o está relacionado en un plan en contra de Gustavo Petro.
“Deseo aclarar que cualquier expresión mía que haya sido interpretada como una acusación directa sobre la participación de un supuesto golpe de Estado en Colombia, no tenía la intención de señalar a nadie de manera personal ni de cuestionar sin fundamento el papel de los Estados Unidos”, argumentó el mandatario Petro.
En la carta, el jefe del Estado colombiano dijo que su intención fue alertar sobre un posible plan para desestabilizar la región y procuró bajarle el tono a sus palabras dirigidas al secretario de Estados Unidos, a Marco Rubio, asegurando que fueron “innecesariamente duras” y planteó la posibilidad de un diálogo franco y directo.
“Quiero decir que mi intención no es cerrar puertas, sino abrir caminos para una conversación honesta y respetuosa entre nuestros países”, sentenció.
Denuncias sobre el ataque a Miguel Uribe
El presidente Gustavo Petro también utilizó la misiva para referirse a los señalamientos sobre su presunta responsabilidad en el atentado que sufrió el senador del partido Democrático Miguel Uribe, mostrando su preocupación ante esta postura.
“Me preocupa profundamente que, tras el atentado criminal contra el senador Miguel Uribe Turbay, se haya insinuado públicamente que la retórica violenta de esta presidencia fue el detonante del ataque”, aseveró.
A renglón seguido, rechazó de manera tajante cualquier acusación vinculada con el ataque al precandidato presidencial Uribe Turbay. “Rechazo de manera categórica cualquier intento de utilizar la tragedia como instrumento de acusación infundada”.
Finalmente, invitó a recomponer la relación diplomática para promover la tranquilidad y las buenas relaciones entre los gobiernos e insistió en que es posible organizar la cumbre entre los Estados Unidos y la Celac para consolidar la integración regional.












